Los libros de Esdras y Nehemías tratan de la restauración material y de la reorganización de la vida social en Judá después del Exilio de Babilonia. Los diversos acontecimientos que configuran esta etapa forman parte de un proyecto unitario de Dios, aunque su realización tuviera lugar en diversos momentos, durante el reinado de varios monarcas persas sucesivos.

Nehemías dirige la reconstrucción de las murallas de Jerusalén
La misión de Nehemías
Durante el reinado de Artajerjes I (464-424 a.C.) habían llegado a la corte persa quejas de los samaritanos porque se estaba reconstruyendo la ciudad de Jerusalén y sus murallas, y el rey mandó paralizar las obras. Nehemías era un judío que ocupaba un puesto importante en la corte y suplicó al monarca que autorizara la continuación de los trabajos. El rey accedió y lo envió allí, con cartas de recomendación para que los gobernadores le facilitaran lo necesario para llevar a cabo esa tarea. Esto sucedía hacia el año 430 a.C.
A pesar de la oposición de los samaritanos, Nehemías logró construir las murallas y repoblar la ciudad. Además reorganizó la vida social insistiendo en los aspectos propios del carácter nacional y favoreciendo la organización del culto en el Templo que había sido reconstruido poco antes.

El Rey Esdras por Pedro Berruguete
La misión de Esdras
Por su parte, Esdras era un escriba de familia sacerdotal. No se sabe con certeza cuándo desarrolló su misión, aunque lo más posible es que fuera hacia el año 398 a.C. durante el reinado de Artajerjes II.
Esdras recibió del rey un decreto por el que se renovaba el permiso para que regresaran desde el destierro los judíos que lo deseasen. También se le dieron poderes para imponer la «ley de su Dios» como ley del estado persa para los judíos, y recibió aportaciones del soberano para el mantenimiento del culto del Templo (Esd 7,15).
Esdras puso todo su empeño en cumplir esta misión. Una vez en Jerusalén, reunió al pueblo junto al Templo y les leyó «el libro de la ley de Moisés». También puso en orden, conforme a lo que se dice en esa Ley, muchos asuntos de la vida social especialmente los matrimonios mixtos.

Manuscrito con apertura del libro de las Nehemias de una Biblia
Los libros de Esdras y Nehemías
La composición de los libros de Esdras y Nehemías se realizó a partir de unas fuentes propias, algunas de ellas particularmente extensas.
De una parte, en esta obra se recoge una importante documentación escrita en arameo. Son vestigios de una correspondencia diplomática con la corte persa sobre la oposición de los samaritanos a la restauración de las murallas (Esd 4,6-23) y a la reconstrucción del Templo (Esd 5,1 – 6,18). También forman parte de ella dos cartas de cancillería de origen persa.
Asimismo son de gran relevancia las «memorias de Esdras» y las «memorias de Nehemías», informes de notable extensión redactados por los propios protagonistas, que son citadas varias veces.

Esdras predica la ley por Julius Schnorr
Los sucesos narrados en estos libros abren una nueva etapa en la historia de la salvación, en continuidad con las precedentes. Esa continuidad constituye un elemento importante de su enseñanza, ya que ofrecen un testimonio acerca del modo en que Dios conduce la historia de la salvación, avanzando y progresando al paso de los tiempos, en las cambiantes circunstancias históricas, haciendo surgir respuestas nuevas a las diversas situaciones que se presentan, pero manteniendo siempre la identidad propia de la fe de Israel mediante fuertes lazos de fidelidad a los orígenes.
Por don Francisco Varo, sacerdote

Nehemías recorriendo las murallas en ruinas de Jerusalén